Cuando se encuentra en una encrucijada de la vida y no sabe cuál camino tomar ¿qué hace? Si usted se considera un cristiano o seguidor de Cristo, seguramente hace un intento por preguntarle al Señor cuál es el camino que Él le recomienda. Siendo que nos enfrentamos con decisiones que debemos tomar a diario, debiéramos ser expertos en cómo buscar y determinar la voluntad del Señor en cualquier situación. Sin embargo, si somos honestos, a todos nos cuesta discernir la voz de Dios.
Si usted lucha por entender la voluntad de Dios, no está solo, en todas las épocas, aun grandes teólogos y pastores han luchado con esto.
Quiero compartir con usted algunos puntos que debe considerar. En primer lugar, el punto de partida para investigar la voluntad del Señor siempre es la Biblia. Dios ha declarado su voluntad en blanco y negro referente a muchos temas. Si no conoce bien la Biblia, le sugiero que haga una de dos cosas: comience un estudio bíblico sencillo o inscríbase en una escuela donde pueda estudiarla. Existen muchos excelentes cursos bíblicos por correspondencia o en línea que son completamente gratis.
Sin embargo, hay varias ventajas de tomar cursos en una escuela bíblica: tiene compañeros que le pueden ayudar, puede hacerle preguntas al profesor y la inversión económica le motiva a no tirar la toalla.
El segundo paso es buscar personas sabias a las que les pueda pedir orientación. ¿Cómo sabemos si una persona nos dará un consejo sabio? Dios dice que Él da la sabiduría, así que si la persona no es un seguidor de Cristo, no podrá ofrecerle lo que no tiene. Esto no quiere decir que nunca debemos pedirle consejo a un no cristiano, pero debemos medir cuidadosamente el consejo que éste nos da. Por ejemplo, si usted quiere saber si debe comenzar un negocio, sería una buena idea hablar con dueños de empresas exitosos para saber cuáles son sus recomendaciones.
No asuma, sin embargo, que todo líder cristiano le proporcionará un consejo sabio; todos somos humanos y todos fallamos. Por eso Dios nos anima a buscar una variedad de consejeros. Él dice, “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; mas en la multitud de consejeros hay seguridad”. (Proverbios 11:14). Pídale al Señor que le guíe hacia las personas que le van a dar buenos consejos y si recibe información conflictiva de sus consejeros, siga indagando, expandiendo la red de personas que lo orientarán y siga orando hasta que el Espíritu Santo le muestre cuál es el rumbo que debe seguir.
Recuerde también que hay ciertas personas de las que Dios nos prohíbe pedir orientación: los brujos, los que echan las cartas, los leen su palma y el médium. Todos estos son siervos de Satanás cuyo objetivo es “hurtar, matar y destruir”. (Juan 10:10).
¿Por qué requiere tanto esfuerzo discernir la voluntad de Dios? Porque Dios desea más que cualquier otra cosa una relación íntima con nosotros. Si Él nos mostrara de antemano la respuesta a todas nuestras preguntas, no tendríamos necesidad de buscarlo. Dios no quiere ser distante, por eso tomó la iniciativa de buscarnos y restaurarnos después que el pecado nos alejó de Él. Ahora nos toca a nosotros estrechar nuestra mano y buscar caminar mano a mano (espiritualmente) con nuestro Señor, buscando Su consejo diariamente hasta que nos lleve a Su presencia y podamos caminar físicamente a Su lado por el resto de la eternidad.
