Dios protege a las mujeres
Es profundamente doloroso observar las noticias que muestran los conflictos en el Medio Oriente, donde la violencia ha cobrado la vida de centenares de personas y ha obligado a miles más a abandonar sus hogares. Sin embargo, existe otro sufrimiento silencioso que ocurre diariamente en muchos hogares alrededor del mundo: mujeres que padecen abuso, abandono, indiferencia y menosprecio por parte de aquellos que prometieron amarlas y protegerlas.
La Biblia revela que Dios tiene una preocupación especial por aquellos que son vulnerables. En el Antiguo Testamento, el Señor estableció leyes para defender a la viuda, al huérfano y al extranjero, demostrando su carácter compasivo. Moises escribe: “A ninguna viuda ni huérfano afligiréis. Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor” (Éxodo 22:22-23). La palabra “afligir” significa oprimir, humillar o causar sufrimiento. Dios se opone directamente a toda forma de abuso y opresión.
Dentro del matrimonio, Dios demanda responsabilidad, amor y entrega. El apóstol Pablo enseña: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Efesios 5:25). El verbo “amar” describe un amor sacrificial, desinteresado y comprometido. No es un amor basado en conveniencia o emociones pasajeras, sino un amor que busca el bienestar del otro.
Una de las negligencias más graves que un hombre puede cometer contra su esposa es negarle los elementos esenciales para una vida digna: alimento, vestido, vivienda, seguridad emocional y apoyo espiritual. Pablo enseña que quien no provee para los suyos “ha negado la fe y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5:8). Dios espera que el esposo sea un protector y administrador responsable del hogar.
Amiga, si usted ha sufrido negligencia o maltrato, recuerde que su valor no depende de cómo otros la traten. Usted fue creada a imagen de Dios (Génesis 1:27) y posee una dignidad otorgada por el Creador. El Señor escucha su clamor, sostiene al quebrantado y promete caminar con quienes confían en Él. Salmo 34:18 declara: “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu”.
