Una señal de esperanza en medio del dolor
María Mendoza vivió momentos que ninguna madre quisiera experimentar. Después de años de abuso, un día su esposo la amenazó de muerte a ella y a sus hijos si intentaba dejarlo. Gracias a Dios, María logró escapar con sus tres hijos pequeños. Pero las heridas quedaron. Durante siete años se alejó de la iglesia. Se sentía desamparada y abandonada, y como madre soltera tuvo que luchar para sacar adelante a sus hijos en medio de grandes necesidades.
Una voz en la noche Una noche
Una noche, mientras buscaba una emisora cristiana, María encontró a Radio Amistad en su radio. Poco a poco, la música y los mensajes se convirtieron en un aliento para su corazón herido. Cuando llegaban las lágrimas, allí estaba una palabra que la animaba. María recuerda especialmente el programa de Alberto Mottesi, cuyos mensajes le daban paz y la ayudaban a conciliar el sueño. “Radio Amistad ha sido un oasis para mi vida espiritual. Siempre me acompaña en mis momentos alegres como difíciles”.
Cuando María salía a trabajar, dejaba Radio Amistad encendida en casa. Sus hijos sabían que no debían cambiar la estación ni apagar la radio. Mientras trabajaba, María le pedía al Señor que utilizara lo que sus hijos escuchaban para tocar sus corazones.
Dios no había terminado Dios terminado
Con el tiempo, María regresó a la iglesia y llevó consigo a sus hijos. Sin embargo, ellos también cargaban profundas heridas por la violencia vivido en su hogar. Dos de sus hijos buscaron refugio en las drogas y quedaron atrapados en la adicción. María dice, “Gracias a Radio Amistad, escuché del programa Teen Challenge”. Su hijo Ismael Sánchez aceptó ingresar al programa en octubre de 2025 y María dice, “Ha cambiado totalmente.
Ese programa le ayudó a tener una relación personal con el Señor y a encontrar esa paz que tanto andaba buscando”. Este mes de octubre, Ismael se gradúa del programa. Para María, es otra evidencia de que Dios escucha las oraciones de una madre. El Señor promete en Santiago 5:16, “La oración eficaz del justo puede mucho”.
La historia continúa La continúa
Todavía hay una petición en el corazón de María. Su hijo Belisario continúa luchando contra la adicción. Por eso, al compartir su historia con la familia de Radio Amistad, María también pide oración por Belisario. ¿Oraría usted por Belisario? Oremos para que el Señor rompa las cadenas de la adicción y que un día podamos contar también su propia historia de esperanza.
