La esperanza cruza fronteras
El pastor Diogenes Franco encontró a Radio Amistad gracias a la recomendación de su hermano Gregorio, quien lo animó a escucharla elogiando la programación sana y sin anuncios comerciales. Diogenes y su esposa María Alicia se convirtieron en fieles oyentes y promovieron la estación en su iglesia, Templo El Calvario en San Angelo, Texas.
A través de los mensajes bíblicos transmitidos por Radio Amistad, Diógenes vio cómo miembros de su congregación eran edificados y crecían espiritualmente. En gratitud por el ministerio recibido, la iglesia también comenzó a apoyar económicamente a la emisora.
Radio Amistad fue un gran consuelo para Diogenes cuando su amada esposa, María Alicia partió a la presencia del Señor el 15 de febrero de este año. Durante aquellos días de profundo dolor, encontró consuelo, fortaleza y esperanza a través de la música, los programas y las oraciones del personal de Radio Amistad. El pastor Franco experimentó de una manera muy personal la verdad de Salmo 34:18: “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón”.
Con el paso de los años, su ministerio ha tomado una forma diferente. Su nieto Mauricio Jr. ha asumido la responsabilidad de guiar la iglesia, pero el deseo de Diógenes de alcanzar a otros con el evangelio permanece intacto.
Recientemente encontró en Facebook a Rafael, un amigo de Córdoba, Veracruz, México, a quien no veía desde hacía 41 años. Al reanudar su amistad, Diógenes aprovechó la oportunidad para compartirle el evangelio y recomendarle la aplicación de Radio Amistad.
“Yo no puedo ir a muchos lugares, pero Radio Amistad puede alcanzar a mis amigos y familiares donde ellos se encuentran”, dice Diógenes. Y eso es precisamente lo que ocurrió.
Desde México, Rafael comparte: “Mucha gente necesitamos orientación bíblica y la estamos recibiendo gracias a la recomendación de mi gran amigo Diógenes Franco. Se les agradece y les felicito por estos programas tan hermosos, y seguimos escuchando acá en México”.
Lo que comenzó con la recomendación de un hermano continúa multiplicándose años después: de Gregorio a Diógenes, de Diógenes a su congregación y ahora, cruzando fronteras, hasta Rafael en México. Es un recordatorio de que Dios puede utilizar una sencilla invitación a escuchar a Radio Amistad para llevar su Palabra mucho más lejos de lo que imaginamos.
