En 1963, el Dr. Harold Sala y su esposa Darlene tomaron un retiro espiritual con el fin de pedir la dirección del Señor para sus vidas. El Dr. Sala pastoreaba una iglesia vibrante pero sentían que no estaban haciendo lo suficiente para alcanzar con el evangelio al mundo perdido.
Los años 60 en los Estados Unidos se conocen como la era de los hippies, nuestra nación estaba en guerra contra Vietnam y muchos estaban en desacuerdo. La actitud prevaleciente era de rebelión contra la autoridad y aunque muchos habían crecido en la iglesia, ahora estaban cuestionando la religión y abandonando las iglesias. El Dr. Sala consideró varios métodos de evangelismo pero el Señor le hizo claro que el más efectivo era la radio. Él sintió que su programa debía ser corto y debiera abarcar temas de interés para la gente común y corriente.
Escogieron como nombre Pautas Para Vivir para no ahuyentar a personas con un nombre “religioso”. Estando todavía en su lugar de retiro, escribió el primer guión. Cuando llegó de regreso a Los Ángeles, tocó la puerta de una emisora cristiana y les presentó su primer programa. Ellos escucharon atentamente mientras el Dr. Sala les explicaba la razón detrás del nombre y el hecho de que el programa no era un estudio Bíblico (de los cuales ya había muchos en la radio). La emisora captó su visión de alcanzar a los inconversos por medio de este programa y así nació el ministerio Pautas para Vivir.
El ministerio creció a la vez que otras emisoras comenzaron a transmitir el programa y las cartas comenzaron a llegar con testimonios de vidas cambiadas. En cierto momento, el Dr. Sala llegó a una encrucijada y tuvo que decidir entre seguir pastoreando o dedicar todo su tiempo al programa radial. Aunque amaban a su iglesia, él y Darlene decidieron renunciar al pastoreado y se lanzaron por fe al ministerio de radio a tiempo completo.
En el año 2013, los Sala celebraron 50 años de ministerio y aunque él tiene más de 70 años de edad no tiene intención de jubilarse; tiene planes para ministrar en los medios sociales y seguir alcanzando personas para Cristo a través de su programa radial. Se ha comprometido a servir al Señor hasta su último aliento.
¿Vale la pena vivir una vida consagrada al servicio del Señor? Marcos 10:29-30 dice, “Les aseguro respondió Jesús que todo el que por mi causa y la del evangelio haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o terrenos, recibirá cien veces más ahora en este tiempo (casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y terrenos, aunque con persecuciones); y en la edad venidera, la vida eterna”. Las recompensas son dobles: aquí en esta vida y en el más allá. El Señor valora nuestro servicio y lo premia.
Jesucristo nos modeló una vida de servicio y esa era su razón de venir a nuestro planeta tierra en forma humana. En el mismo capítulo10 de Marcos, versículos 44- 45 el dice, “y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de todos. Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar Su vida en rescate por muchos”.
