La Paciencia de Dios

La Paciencia de Dios

Anoche visité a mi vecina después de unos meses de no verla. Le pregunté, “¿Ya encontró un trabajo?”. “No”, me respondió con el rostro caído. “Me han ofrecido trabajos, pero están demasiado lejos. Con la gasolina tan cara, no me conviene”. “¿Está orando para que Dios le provea un trabajo?”, le pregunté. Hubo un silencio. “¿No cree usted que Dios le puede proveer un trabajo?”. “Es que estoy asistiendo a unas clases de otra religión con mi padre”.

      Esta querida vecina me ha acompañado a la iglesia algunas veces y ha enviado a su hija de 7 años a mi Club de Buenas Nuevas por varios años. Su hija ha entregado su corazón al Salvador, pero ella aún no; ahora esta siguiendo una secta que cree en la re encarnación y muchas otras creencias totalmente anti bíblicas.

      Me puse triste por esta noticia, pero de momento el Espíritu habló a mi espíritu con la Palabra de Dios en 2 Pedro 3:9 que dice, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.

       En ese momento entendí la ternura de Dios el cual no desea que nadie experimente el castigo eterno por sus pecados. Mucho se habla del amor de Dios pero pocos se atreven hablar del infierno, el lugar de tormento “donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga”. (Vea Marcos 9:42-50) Jesucristo, Dios hecho hombre, no evadió el tema. Siendo que Él creó todas lasa cosas, también creó el infierno donde será echado Satanás y todos sus seguidores.

      Mi vecina no entiende que al no seguir a Dios está siguiendo al Diablo. Muchos creen que existe un término medio y que después de morir, Dios les dará la oportunidad de comprometerse al 100%; sin embargo, Dios claramente dice que el tiempo para hacer una decisión es en esta vida; nuestro destino final queda sellado una vez que morimos.       

Jesús dijo en Juan 3:36, “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”. También leemos en Romanos 2:5, “¿O tienes en poco las riquezas de Su bondad, tolerancia y paciencia, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento? Mas por causa de tu terquedad y de tu corazón no arrepentido, estás acumulando ira para ti en el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios el cual pagará a cada uno conforme a sus obras”.  (Biblia de las Américas).

      Dios le está dando esta oportunidad para admitir que es un pecador y recibir el perdón que Él le ofrece a través de Su Hijo, Jesucristo. La sangre de Jesucristo es la única fuente de perdón. Recíbalo y será una nueva persona.