El Poder de Su Palabra

El Poder de Su Palabra

Sólo medía un centímetro pero su cuerpo oscuro resaltaba contra el azulejo blanco. Me dieron ganas de sacar una lupa para examinar en detalle este fascinante insecto. Al observar la diminuta araña caminando en el piso de mi baño pensé en su Creador. ¿Cómo pudo Dios, siendo infinitamente más grande que yo, crear algo miles de veces más pequeño que yo? Después pensé en los organismos unicelulares y en el átomo. ¿Cómo pudo la mano tan grande de Dios crear algo tan microscópico?

         En el primer libro de la Biblia, Génesis, Dios nos relata algunos de los detalles de la creación y nos damos cuenta que cada cosa vino a existir, no por su mano, sino por Su palabra. Por ejemplo en Génesis 1:3 leemos, “Y dijo Dios: Sea la luz, y fue la luz”. Varios otros pasajes de la Biblia confirman el hecho de que Dios creó con simplemente dar la orden. “Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca”. (Salmos 33:3)

         Esa “palabra” o “aliento” de Dios tiene un poder increíble. Cada detalle de nuestro planeta, aún del universo entero son obras maestras creadas por la palabra del gran Artista. Anoche estaba meditando en el Salmo 19, el cual comienza diciendo, “Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. Los siguientes 5 versículos narran cómo la creación exalta a su Creador; de repente en el versículo 7 el tema cambia por completo y el Salmista comienza a hablar de la ley de Jehová.

         He leído este Salmo muchas veces y siempre me ha molestado este cambio tan drástico a mitad del Salmo. Estuve a punto de levantarme a buscar un comentario de los Salmos para ver qué explicación daban por esta aparente incongruencia, pero decidí mejor preguntarle directamente al autor, Dios, por qué lo había escrito de esta manera. Leí el Salmo 19 otra vez de principio a fin y el Espíritu Santo me ayudó a descifrar el enigma.

         Me recordó que Él creó todo usando Su palabra o aliento. Después me recordó que la Biblia o “ley de Jehová” es la Palabra de Dios. El mismo poder que Dios empleó para crear al mundo, lo empleó para crear la Biblia. Este libro está lleno del poder y de las maravillas de Dios. Al leerlo, vemos la grandeza de Dios y la de Su Hijo, Jesucristo.

         ¿Está leyendo, estudiando y disfrutando de la lectura de la Palabra de Dios, la Biblia? El Salmo 19:11 dice, “Tu siervo es además amonestado con ellos; en guardarlos hay grande galardón”. No se pierda su galardón por desaprovechar el libro sagrado que Dios nos ha dejado.