Sea Agradecido

Sea Agradecido

Una costumbre muy arraigada en la cultura de la mujer norte americana es la de enviar notas de gratitud. A través de los años he recibido notas de agradecimiento por regalos, por servicios prestados y aun por asistir a algún evento o reunión especial.

        La coordinadora de los “Clubes bíblicos de verano” en mi iglesia me envió una nota de gratitud por prestar mi hogar para un club. Realmente me sorprendió recibirla porque para mí fue un gozo ver a los niños de mi vecindario escuchar el evangelio y entregar su corazón a Cristo en la sala de mi casa. No esperaba que me agradeciera por hacer algo que me llenó de tanto gozo y satisfacción.

        Al leer esa nota sentí mucho cariño hacia mi amiga que la escribió al saber el tiempo y dedicación que le había tomado escribir una nota de agradecimiento a cada uno de los participantes de esos “Clubes bíblicos de verano.” Ella pudo haberse enfocado en los problemas y frustraciones de ese ministerio y en vez de eso, decidió hacer énfasis en los puntos positivos y el fruto que esta actividad produjo para el reino de Dios.

        Nuestro Dios sabe que la vida es difícil y que nuestra tendencia es acampar sobre lo negativo. Por eso nos dice repetidas veces que seamos agradecidos. En Su palabra leemos, “Sean agradecidos…canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón…dando gracias a Dios el Padre por medio de Él”, (Colosenses 3:15-17).

        Dios quiere que le digamos (y escribamos) palabras de gratitud. Cuando mi actitud hacia Dios es la correcta, entonces mi actitud hacia los que me rodean será más equilibrada y positiva. De la misma manera, si siempre me estoy quejando con Dios por las cosas que no me da, es muy probable que mi actitud hacia otros también sea negativa. Cuando uno tiene puesto lentes de sol, todo lo que mira tiene un tinte más oscuro.

        ¿Cuánta gratitud tiene su tanque espiritual? Si su tanque está vacío, le animo a escribir una nota de gratitud a Dios en su cuaderno espiritual. Después coloque una nota de gratitud en la lonchera de sus hijos o la de su esposo. Deje una nota de agradecimiento sobre la tabla de planchar, el lavabo o la cocina agradeciendo a su esposa por estos trabajos que ella le hace a diario. Levante el teléfono y haga una llamada sólo para agradecer a alguien que hizo algo especial por usted recientemente. Dentro de unas horas, usted se sentirá renovado y con una nueva perspectiva hacia la vida. Además, habrá bendecido a otros en el proceso. ¡Sea agradecido!